A Duxelina le encantan los momentos sencillos: la música suave, los pequeños descubrimientos, los colores cálidos y las aventuras tranquilas.
Se fija en los pequeños detalles, se detiene cuando siente curiosidad y siempre elige la amabilidad.
Los niños se sienten a gusto con ella, como si fuera una pequeña amiga que los guía con un tranquilo «No pasa nada, intentémoslo juntos».